El Liverpool ya entrenó en el Metropolitano para preparar la final de mañana ante el Tottenham. El equipo red entrenó menos tiempo del previsto porque llegó con el tiempo justo a Madrid. Su avión aterrizó con retraso en Barajas desde donde en una furgoneta, Klopp, Robertson y Alexander-Arnold se fueron al estadio para atender a los medios.
Después llegó el autocar del equipo con toda la expedición que saltó al césped con más de 15 minutos de retraso sobre la hora prevista por lo que la sesión fue más corta de lo que estaba planeado. Una sesión en la que los remates a puerta y las combinaciones en ataque fueron las grandes protagonistas. Klopp fue la estrella del entrenamiento. Nunca perdió al sonrisa y Pirlo, en el césped, fue a saludarlo.



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