El Liverpool volvió al triunfo a lo grande, propinando un 0-4 contundente al Bournemouth el domingo en el Vitality Stadium. Philippe Coutinho, Dejan Lovren, Mohamed Salah y Roberto Firmino marcaron los goles para un conjunto red que exhibió su extraordinaria potencia ofensiva y gran capacidad de reacción.
Tras firmar un par de decepcionantes igualadas en sus últimos dos partidos, el Liverpool no estaba para empates y salió a matar desde el inicio. Coutinho dio un aviso tempranero al mandar un tiro libre al palo antes de abrir la cuenta a los 20’ con un golazo. En un jugadón, el carioca fue desparramando rivales fuera y dentro del área para luego definir ajustado al primer palo, lejos del alcance del portero Begović. Seis minutos después, Lovren aumentó la ventaja de los reds, aunque la mitad del gol fue de Firmino. Con un gran gesto técnico, el brasileño evitó que el balón saliera por la línea de fondo, a la vez mandando un centro al corazón del área para que el defensor croata cabeceara de palomita el segundo gol visitante.
Salvo un remate que Defoe estrelló en el poste de Simon Mignolet, el conjunto de Jürgen Klopp tenía el partido totalmente controlado e iba encaminado a una goleada. Y en una goleada del Liverpool no podía faltar Salah, máximo artillero de la Premier League que llegó a 20 conquistas en todas las competencias con una espectacular maniobra personal. Corría el minuto 44 cuando el egipcio se internó por la derecha, se burló de sus marcadores y, cayéndose, fusiló cruzado a Begović.
Los reds mantuvieron el pie sobre el acelerador en el complemento y volvieron a remecer el poste, esta vez con un tiro de Alex Oxlade-Chamberlain. Firmino tuvo mejor puntería y redondeó el marcador a los 66’ con un certero cabezazo, tras un gran centro de Coutinho. El Liverpool estuvo más cerca del quinto (y sexto) gol que el Bournemouth del descuento, pero el 0-4 fue más que suficiente para reflejar el extraordinario partido que hizo.



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