La fiesta goleadora en el Santiago Bernabéu se vio alterada con el pinchazo que sufrió Karim Benzema en el minuto 75 y que le obligó a dejar el terreno de juego.
El francés se fue a los vestuarios cojeando y con el rostro de preocupación entre los aficionados por la importancia que en estos momentos tiene el francés en el engranaje del equipo blanco.
El delantero será sometido a varias pruebas para comprobar el alcance exacto de la lesión. De confirmarse la lesión muscular, podría ser seria duda para enfrentarse el próximo domingo al Espanyol en Cornellá.



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