El Real Madrid vuelve a los cuartos de final de la Liga de Campeones tras deshacerse del Olympique de Lyon en el partido de vuelta (3-0). El equipo de Mourinho sufrió en la primera parte, más por la sombra de la maldición que por el propio juego de los franceses.
Marcelo rompió el encuentro en una jugada personal en el minuto 37 y a partir de ese momento nunca peligró la eliminatoria. Benzema hizo el segundo y confirmó su recuperación, mientras que Di María cerró el encuentro.
El Madrid se saca la espina enquistada de esta ronda, sabedor de que su historia y el nombre de su entrenador y jugadores está muy lejos de conformarse con haber conseguido solamente esto.



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