Michel Platini (Joeuf, 1955) recibió a una delegación de nuestro periódico en la Casa del Fútbol Europeo en Nyon (Suiza). El presidente de la UEFA debatió sobre los temas de actualidad que ocupan y preocupan al mundo del fútbol: la economía de los clubes, los propietarios extranjeros, las apuestas ilegales, la identidad nacional de los equipos, la tecnología, La Roja, el Real Madrid y, por supuesto, Mourinho.
PREGUNTA. De entrada le voy a preguntar por José Mourinho...
RESPUESTA. Claro, adelante. Tengo un cariño especial por él. Me encanta Mourinho.
P. ¿Se queda usted con el Mourinho personaje o con el Mourinho entrenador?
R. Con ambos. Le tengo cariño porque me cae bien. Me gusta el hombre. También el personaje y el entrenador. Eso no quita para que los organismos disciplinarios de la UEFA vayan a ocuparse de él. Es otra cosa que no tiene nada que ver. Dijo tonterías. Por eso actuó la Comisión de Disciplina y decidió sancionarle.
Luego ejerció su derecho de apelación y veremos qué sucede. Pero eso no impedirá que me siga cayendo bien. Cuando yo jugaba había árbitros con los que tenía muy buena relación y me sacaban tarjetas amarillas. Mi padre me daba cachetes cuando me portaba mal de pequeño y era porque me quería.
P. Resulta un poco extraño que se comunique al Real Madrid y a Mourinho la sanción de cinco partidos y las explicaciones o motivaciones de la misma tarden varias semanas en llegar.
R. No tengo idea de esas cuestiones. La Comisión de Disciplina es un organismo completamente independiente. El presidente de la UEFA no pinta nada ahí. No tiene nada que hacer ni decir en esos casos. Ya sé que ustedes, en los periódicos, han escrito o escribirán que Platini ha intervenido... No es verdad. No me ocupo de asuntos disciplinarios ni de árbitros.
P. ¿Puede ser que la UEFA tenga algo personal contra él?
R. En absoluto. Todo lo contrario. Ya digo que a mí me cae bien Mourinho. Sinceramente, en la UEFA no hay cabida para una política de ese tipo. No es partidaria de éste, ni del otro... La UEFA es neutral, dura y respeta a todo el mundo. Luego están los organismos disciplinarios que deben tomar decisiones en función de los hechos, no de quién sea la persona a la que se juzga. Los árbitros no favorecen al Barcelona más que al Real Madrid, a la Juve o al Milan.
P. El Real Madrid, mejor equipo del siglo XX, ha ganado una Copa del Rey en las últimas tres temporadas. ¿Por qué?
R. ¿Por qué? Eso digo yo, ¿por qué? ¿Por qué no gana? Es difícil hacer un equipo sólo con galácticos. Es bueno para el show, no para ganar. Son buenos individualmente y un equipo debe estar formado por estrellas, trabajadores y buenos jugadores. No es fácil manejar un cambio generacional.
P. He leído que usted le habría dado el Balón de Oro a Xavi.
R. Sí. Porque la campeona del mundo fue España y no Argentina. Y el premio al mejor entrenador se lo hubiera concedido a Vicente del Bosque. Es una decisión, en cualquier caso, subjetiva. Yo opino así porque fue un año de Copa del Mundo y el ganador debe salir del triunfador en esta competición. Pienso que Messi es el mejor jugador del mundo, pero el año que España conquista la Copa del Mundo no gana ni el trofeo al mejor jugador ni al mejor técnico. No es lógico, no es normal.
P. ¿Hay forma de igualar la competición, quizá con un límite salarial o un reparto más igualitario de los derechos de televisión?
R. El reparto ya es equitativo. Con el fair play financiero el resultado final será el mismo que si se estableciera un techo en los sueldos. No puedo fijar un límite salarial a Messi, por ejemplo, que sea igual al de Varane. Los clubes, con el nuevo reglamento, tendrán que tener mucho cuidado con los gastos.
P. ¿Por qué la FIFA y la UEFA son tan reticentes al uso de la tecnología? La 'mano de Dios' nunca hubiera existido.
R. Porque en mi opinión la tecnología no es buena para el fútbol. Nadie quiere incorporarla a nuestro deporte, tampoco Blatter. Hoy los árbitros adicionales en cada área son de gran ayuda. Ellos habrían visto la mano de Maradona. El fútbol ha estado dirigido por un solo hombre durante 100 años. Era imposible que apreciara todo lo que pasaba en el campo y tomaba decisiones sin verlas.
Con esos dos jueces adicionales está solucionado, porque se ve todo. Ahora, si no ve algo, es que ese árbitro no es bueno. Hay 30 cámaras que muestran los errores. En la última edición de la Champions hubo tres o cuatro decisiones que corrigieron los árbitros de área al ver que el balón había entrado. Ya no hay simulaciones en el área, porque allí hay un árbitro que lo ve. Estamos contentos y no necesitamos la tecnología.
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