Sergio Ramos acabó el partido del Sánchez Pizjuán con molestias en el muslo y hoy se confirmó que el sevillano sufre una rotura fibrilar de grado I en el bíceps femoral.
Lógicamente se pierde el partido de vuelta de Copa ante la Ponferradina y es seria duda para la primera semana del año en la que los blancos afrontarán primero el compromiso de ida de octavos de final de la competición copera y la jornada de Liga ante el Granada en el Bernabéu.
El sevillano aguantó estoicamente los noventa minutos sobre el terreno de juego a pesar de que acabó muy mermado físicamente.


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