Hacía varios años que el Real Madrid no celebraba un título y la ausencia de Raúl la suplieron dos de los capitanes: Iker Casillas y Sergio Ramos. El meta alzó su primer título de blanco después de haber ganado la Eurocopa y el Mundial, mientras el defensa andaluz cogió el capote para festejar el campeonato como hacía Raúl.
Entre olés de los 25.000 madridistas que se quedaron al festejo, Ramos celebró de manera muy torera un título que se resistía desde hacía 18 años. Casillas también tiró de bandera española anudada a la cintura para levantar la Copa, su soñada primera Copa, ya que este título se le resistía.


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