El duelo entre el Galatasaray y la Juventus, correspondiente a la sexta jornada de la Champions League, fue suspendido a la media hora por culpa de una mezcla entre granizo y nieve que caía en el Ali Sami Yen de Estambul. Desde el primer minuto, empezó a llover con fuerza y del agua se pasó a una granizada tremenda que dejó el campo totalmente blanco.
De hecho, se cambió de pelota y se jugó durante unos minutos con una naranja, pero con el granizo y la nieve era imposible diferenciar las líneas. De ahí que Pedro Proença, el árbitro del duelo, decidiera interrumpir momentáneamente el pulso para que se limpiara el campo. Después de deliberar durante unos minutos, y viendo que la situación no mejoraba por mucho que los trabajadores se esmeraran en limpiar las líneas, se decidió suspender el partido, dejando por resolver el Grupo B. A la Juventus le vale con un empate para acceder a los octavos de final de la Liga de Campoenes, mientras que el Galatasaray sólo puede pasar de ronda si vence a los italianos.
Falta por ver qué decidirá la UEFA sobre la fecha de la reanudación del partido.